jueves, 26 de mayo de 2011

5.- No permitas que te cambien de abogado.


Te has tomado la molestia de buscar un abogado de tu entera confianza y lo has encontrado. Has trabajado codo con codo durante la preparación del juicio. Y de repente te anuncian que quien va a defenderte en juicio es otro.
No es que necesariamente el sustituto vaya a ser malo. Lo que ocurre es que tú no lo conoces y no le tienes confianza. No sabes si es bueno, malo o regular. Pero lo que parece seguro es que no conocerá el caso con detalle como su compañero. Y que tú estarás bastante más nervioso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y qué pasa si tu abogado no te convence? ¿Te quedas con él porque se supone que conoce el caso mejor que nadie? ¿Pides el cambio? ¿O le explicas que estas inquieto porque crees que no le está dedicando el tiempo y las ganas que tú crees le debería dedicar? ¿Puede ser que realmente el tema esté controlado y tú no lo estés sabiendo ver?

Alberto Xiol dijo...

Si tu abogado no te convence, mejor que cambies. Pero eso sí, decídete pronto, no esperes al último momento.