viernes, 3 de junio de 2011

8.- Mejor un mal pacto que un buen pleito.


Lo habrás oído en más de una ocasión. El pacto garantiza un resultado mínimo frente al pleito que puede dártelo todo o quitártelo todo.
Y existe otro factor importante: el tiempo. El pacto es inmediato. El pleito tiene sus plazos. Para que te hagas una idea. En Barcelona y en los Juzgados de lo Social, la vista de un pleito por despido, se suele señalar a un mes desde la entrada de la demanda en el Juzgado. Luego espera un mes, más o menos para la sentencia.
Pero luego la sentencia puede ser recurrida al Tribunal Superior de Justicia y eso ya tarda más. Ponle un mínimo de 6 meses. ¡Y no te lo pierdas! Luego aún cabe recurso al Tribunal Supremo. Y están tardando alrededor de un año. (Y además he simplificado, porque caben muchos recursos por el camino).
Claro, si al final del recorrido te dan la razón, puedes haberte pasado cerca de dos años pleiteando.
¿Merece la pena esperar tanto? Solo tú lo puedes valorar.

jueves, 2 de junio de 2011

7.- Prevenir es mejor que curar.


Muchas veces ocurre que cuando alguien viene a consultar, ya es demasiado tarde. Si antes de dar un paso importante consultáramos con un abogado, sin duda evitaríamos muchos problemas que ni se nos ocurren.

¿Por qué cuesta tanto consultar a un abogado? ¿Es temor al precio? ¿A lo desconocido?

Si es así, pide precio de la consulta, pero es mejor poner una valla para no caerse que llamar a la ambulancia cuando estás abajo.