miércoles, 18 de mayo de 2011

2.- Trata de entender lo que te dicen.

Algunos abogados utilizan palabras en latín o frases hechas de difícil entendimiento. Los textos que se intercambian en los juzgados, están repletos de una terminología de difícil comprensión para alguien ajeno a ese mundo. Todo eso invita a abandonar. A rendirse. A renunciar a entender lo que dicen o lo que está pasando.
Te interesa enterarte al detalle. No hay nada que no pueda explicarse en palabras llanas y al alcance de cualquiera. Pide a tu abogado que te explique lo que no entiendes. Tienes todo el derecho del mundo, porque se trata de tu asunto y de tu abogado. No tengas miedo de parecer ignorante por hacer preguntas. Ninguno de nosotros nació utilizando esa terminología. Y tú te estás jugando mucho en ese pleito.

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