lunes, 23 de mayo de 2011

3.- No te dejes llevar por las marcas.

Ahora existen marcas de despachos de abogados. Parece que si no trabajas en un despacho con marca, no eres bueno. Y al revés. Parece que si trabajas en un despacho con marca, ya eres bueno. Y no siempre es así.
Por lo tanto, pregunta quién es el abogado que tratará tu asunto. Analiza su experiencia. Su especialización. Pregúntale por otros casos similares al tuyo. Busca referencias. Si no las encuentras, eres conejillo de indias.
Pregúntale como trabaja. Como va a relacionarse contigo. Qué grado de disposición va a tener. Si lleva otros asuntos simultáneamente que pueden robarle un tiempo excesivo. Pregúntale qué horario está disponible para atenderte y si puedes ocasionalmente llamarle incluso durante el fin de semana si lo precisas.
Asegúrate de que está especializado en el tipo de asuntos como el tuyo. Un abogado está facultado para llevar cualquier asunto de cualquier especialidad. Pero en la práctica, la complejidad de las normas y su cantidad, obliga a estar permanentemente al corriente de las sentencias que se van dictando, y eso solamente puede garantizarse cuando te especializas.

1 comentario:

Unknown dijo...

Eso quiere decir que se asemeja al perfil de un médico, verdad?